La Asamblea General de SEA Empresarios Alaveses reunió ayer a cerca de 200 invitados en un encuentro que estuvo protagonizado por los mensajes en favor del trabajo en común, la base para dejar atrás ocho años marcados por la crisis y la mejor fórmula para afrontar una ilusionante nueva etapa.

Así lo manifestó el presidente de los empresarios alaveses, Pascal Gómez, quien protagonizó la clausura institucional junto al lehendakari, Iñigo Urkullu, tras las dos horas y media que duró el encuentro.
Después de una primera parte en la que los miembros de la Asamblea analizaron, entre otros aspectos, la memoria de actividades del último año, el encuentro abierto a todos los invitados y medios de comunicación permitió resolver algunas dudas sobre los retos y claves del futuro inmediato para el tejido empresarial. Sobre esta base argumental versaron sus respectivas intervenciones los vicepresidentes de CEOE, Antonio Garamendi y Juan Pablo Lázaro.
El punto culminante fue la clausura del evento en la que el presidente de SEA Empresarios Alaveses destacó la existencia de “un suelo sólido y estable sobre el que edificar nuestro futuro” en este Territorio Histórico, aunque Pascal Gómez matizó que estos cimientos “no son suficientes” si no existe un impulso común por parte de todos los agentes implicados.
“Juntos para superar los obstáculos que debilitan el futuro del tejido empresarial”

“Elkárrekin para abastecernos de energía y evitar que su elevado precio siga lastrando al tejido empresarial”

“Juntos para que las incertidumbres que impiden la consolidación de gobiernos estables y un suelo político firme no se repitan”

Gómez recordó que desde el inicio de la crisis, 1.200 empresas alavesas se han visto obligadas a cerrar sus puertas, “dramáticas estadísticas que hace unos años situaban a nuestro Territorio Histórico a la cabeza del cierre de compañías en Euskadi y, por ende, de la destrucción de empleo”.

Así mismo, destacó que el cambio de ciclo económico de hace dos años no fue tan acuciado en Álava como en otras latitudes. “Nuestro perfil industrial ralentizó una recuperación inicial que con el paso de los meses cada día gana enteros y que, hoy por hoy, nos permite crecer más rápido que a nuestros territorios vecinos. Como consecuencia, en el último bienio hemos recuperado un 3% de las empresas que se vieron obligadas a cerrar sus puertas. Es una buena noticia, no cabe duda, aunque debemos ser conscientes de que a este mismo ritmo de crecimiento serán necesarios cinco años para que recuperemos el tejido empresarial previo al azote de la crisis”, añadió.
El presidente de SEA hizo un llamamiento para que proyectos logísticos fundamentales para Álava y el País Vasco se transformen, por fin, en una realidad. “Que ejemplos como el Tren de Alta Velocidad o la unión del Puerto de Bilbao con Arasur multipliquen la competitividad de nuestro territorio y supongan un espaldarazo definitivo a estos nuevos e ilusionantes tiempos”, apuntó.

Gómez también destacó la activación hace dos meses del nuevo modelo de Relaciones Laborales, “una apuesta basada en la transparencia y la colaboración frente a los discursos trasnochados de la confrontación, porque las relaciones laborales del siglo XXI no se pueden gestionar con estrategias sindicales del siglo XIX”, sostuvo.
En esta misma línea, recordó la puesta en marcha en el último ejercicio del Plan de Política Industrial y el Plan Estratégico 2016-2018, dos nuevas herramientas a disposición del tejido empresarial alavés.

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