Reglamento UE sobre contenido máximo de plomo en determinados productos alimenticios

REGLAMENTO (UE) 2015/1005 DE LA COMISIÓN, de 25 de junio de 2015, que modifica el Reglamento (CE) nº 1881/2006 por lo que respecta al contenido máximo de plomo en determinados productos alimenticios.

En el Reglamento (CE) nº 1881/2006 de la Comisión se fija el contenido máximo de determinados contaminantes en los productos alimenticios.

El 18 de marzo de 2010, la Comisión Técnica Científica de Contaminantes de la Cadena Alimentaria (Contam) de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) adoptó un dictamen sobre el plomo en los alimentos. La Contam halló que el plomo podía tener graves efectos nocivos, como neurotoxicidad en los niños de corta edad, y efectos cardiovasculares y nefrotoxicidad en los adultos, en los cuales basar la evaluación de riesgos. Asimismo, indicó que la protección de los niños y de las mujeres en edad de procrear frente al riesgo de efectos en el desarrollo neurológico es suficiente para proteger a todas las poblaciones de otros efectos nocivos del plomo. Por tanto, procede reducir la exposición alimentaria al plomo en los alimentos reduciendo su actual contenido máximo y estableciendo también otros contenidos máximos de plomo en los productos pertinentes.

Ya se ha establecido el contenido máximo para los preparados de continuación. A fin de seguir garantizando la reducción permanente de la exposición alimentaria de los lactantes y niños de corta edad, es preciso reducir los contenidos máximos vigentes y establecer unos nuevos para los alimentos elaborados a base de cereales y alimentos infantiles para lactantes y niños de corta edad, y los alimentos para usos médicos especiales destinados a los lactantes y niños de corta edad, y los alimentos para usos médicos especiales destinados a los lactantes y niños de corta edad, que son muy consumidos por este grupo vulnerable de consumidores.

Los nuevos datos sobre presencia de plomo indican que algunas de las exenciones vigentes han dejado de ser necesarias, ya que el contenido máximo por defecto puede cumplirse aplicando buenas prácticas o que puede conseguirse un contenido máximo inferior. En consecuencia, ya no es necesario establecer el contenido máximo para las hortalizas del género Brassica distintas de las de hoja, las leguminosas verdes, las bayas y frutas pequeñas, mientras que debe reducirse el contenido máximo en el caso de los cefalópodos, la mayoría de hortalizas de fruto, la mayoría de los zumos de frutas, el vino y el vino aromatizado.

En lo que respecta a los salsifíes, es difícil no superar el contenido máximo actual. Ya que el consumo de este producto es bajo y los efectos de la exposición humana son insignificantes, procede aumentar el contenido máximo de plomo de los salsifíes.

Los hallazgos, de carácter muy variable, de un alto contenido de plomo en la miel han llevado a los Estados miembros a aplicar medidas para garantizar el cumplimiento de la normativa con niveles distintos de contenido de plomo. Estas normas divergentes adoptadas por los Estados miembros pueden perjudicar el funcionamiento del mercado común, por lo que debe establecerse un contenido máximo armonizado de plomo en la miel.

Asimismo, como el consumo de té e infusiones puede contribuir de manera importante a la exposición alimentaria, es preciso establecer el contenido máximo de plomo de dichos productos. No obstante, en ausencia de datos sobre las hojas de té secas y partes de otras plantas para la preparación de infusiones de hierbas que permitan establecer dicho contenido máximo, es necesario recopilar datos sobre la presencia de plomo para poder establecer un contenido máximo específico en el futuro.

La legislación sobre los alimentos elaborados a base de cereales, los alimentos infantiles para lactantes y niños de corta edad, y los alimentos para usos médicos especiales ha sido sustituida, lo que quiere modificar algunas notas finales.

Los Estados miembros y los explotadores de empresas alimentarias deben disponer de tiempo para adaptarse a los nuevos contenidos máximos establecidos en el presente Reglamento. Por consiguiente, debe aplazarse la fecha de aplicación de los contenidos máximos de plomo.

En consecuencia, la Comisión Europea ha adoptado el presente Reglamento.

Artículo 1
El anexo del Reglamento (CE) nº 1881/2006 queda modificado con arreglo a lo dispuesto en el anexo del presente Reglamento.

Artículo 2
El contenido máximo de plomo establecido en el anexo del Reglamento (CE) nº 1881/2006, modificado por el presente Reglamento, se aplicará a partir del 1 de enero de 2016. Los productos alimenticios que no cumplan dicho contenido máximo y que se hayan comercializado legalmente en el mercado antes del 1 de enero de 2016 podrán seguir comercializándose después de esta fecha hasta su fecha de duración mínima o su fecha de caducidad.

Artículo 3
El presente Reglamento entrará en vigor el vigésimo día siguiente al de su publicación en el Diario Oficial de la Unión Europea.

El presente Reglamento será obligatorio en todos sus elementos y directamente aplicable en cada Estado miembro.

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