Ernesto García Ozaeta

Cansado de trabajar como comercial por cuenta ajena, montó su propia empresa, LEGO, un acrónimo que lleva sus iniciales y que le ha obligado durante décadas a aclarar que nada tiene que ver con el popular juego de construcción. Aunque si alguien está interesado en adquirir uno, no tengo ninguna duda de que este empresario tardaría poco en conseguirlo para vendérselo.

Ver la entrevista

Escuchar la entrevista