La transformación de los entornos de trabajo se ha convertido en un reto crucial en Álava debido a la creciente necesidad de atraer y retener talento en un mercado laboral cada vez más competitivo, con tasas de absentismo crecientemente alarmantes y elevados niveles de rotación de las personas.
Según el barómetro SEA de coyuntura económica y empresarial de febrero de 2025, el factor económico más preocupante a las empresas alavesas (74%) era (y sigue siendo) el problema del absentismo laboral, seguido de los elevados costes laborales (56%) y la dificultad para la contratación de personas trabajadoras cualificadas (51%).








